PROCEDIMIENTOS NO QUIRÚRGICOS
Ácido Hialurónico
El ácido hialurónico es un polisacárido presente de forma natural en todos los tejidos del cuerpo humano, especialmente en la piel. Su función principal es aportar hidratación, elasticidad y firmeza, además de retener agua, contribuyendo al volumen y la calidad de los tejidos.
En medicina estética, se utiliza en forma de gel mediante microinyecciones o a través de cánula, con el objetivo de restaurar los niveles naturales de ácido hialurónico. Según su densidad, puede aplicarse en diferentes zonas del rostro, como pómulos, ojeras, surcos nasogenianos, labios o mentón, aportando hidratación, definición o volumen de aspecto natural.
Su efecto tiene una duración aproximada de 9 a 12 meses, dependiendo del tipo de producto y del área tratada.
Efectos secundarios
El procedimiento puede presentar efectos transitorios como edema, hematomas o leve dolor en la zona tratada. En casos poco frecuentes, pueden ocurrir nódulos, granulomas, reacciones alérgicas o infección.
